miércoles, junio 28

Bienvenidos

Bienvenidos a FotoRec. El blog dedicado a la fotografía de prensa.
Este blog fue creado por Macarena Álvarez, Carolina Cares, Diego Pozo, Paulina Roblero, Stephanie Servello y Hugo Valencia.


escuela de periodismo
universidad de chile

Reportaje

Raymond Depardon, fotógrafo y documentalista
IMPRESIONES DE UNA REALIDAD EN MOVIMIENTO

En su vida, Raymond Depardon conoció dos mundos. La calidez endogámica de la campiña francesa, donde al espíritu inquieto no se le puede ofrecer más que una puerta cerrada por mil aldabas, y el caos. La desgraciada verdad de la guerra, el goce de una cámara en las manos y la libertad para pillar de improviso al mundo con un simple flash. Podríamos decir que el fotógrafo galo hizo de lo segundo una profesión, y de lo primero una guarida de las balas, a la que últimamente ha deseado volver por medio de sus brillantes trabajos



Pero para volver, previamente es necesario salir. A los doce años, un curioso hijo de granjero rompió esas aldabas que apretaban su destino con una vieja cámara Rolleiflex de segunda mano. Hablamos en sentido figurado, pues de no ser así, la pequeña Rolleiflex habría caído hecha pedazos al primer golpe contra el infranqueable pestillo de acero. En el caso de Raymond Depardon, la lógica se sucedió que un modo distinto. Las cadenas en la vida de este niño francés no cedieron ante los golpes, sino ante la obstinación.

Raymond Depardon nació en Saône, una pequeña villa al sur de Francia. Desde muy pequeño tuvo preferencias por una vida fuera de su círculo íntimo. A diferencia de muchos colegas que luego lo acompañarían en la vitrina de los grandes fotógrafos del siglo XX, Depardon nunca tuvo maestro. Su mirada no fue dirigida jamás por experiencias o gustos ajenos, salvo durante su época adolescente, cuando fue asistente de una pequeña tienda de óptica y fotografía, y del fotógrafo independiente Louis Foucherand.

Salvo estas pequeñas experiencias y un acercamiento indirecto a las corrientes artísticas de la época, Depardon tampoco participó activamente del boom fotográfico europeo del siglo pasado. Fue autodidacta por naturaleza y fotógrafo por inquietud. Aprendió fotografía gracias a un curso por correspondencia financiado por él mismo. Sabido esto, no es de sorprender que a lo largo de sus numerosos trabajos algo de esa independencia y libertad de gustos de vez en cuando se cuele. Ha viajado por innumerables campos, como el paisajismo, el retrato, la composición artística, y nunca se ha quedado quieto en la búsqueda por nuevas formas de mirar.

De hecho, en 1969 extendió su búsqueda desde los géneros a las técnicas. Filmó su primer documental de una serie de treinta que actualmente lleva acumulados en su bitácora. Sin embargo, su primer gran reportaje fue mucho tiempo antes, en 1962. Con “SOS Sahara”, Depardon documentó de manera realista y aterrizada, sin aspavientos dramáticos, una expedición de cuatro jóvenes soldados asesinados en el desierto. Precisamente esta zona geográfica y este paisaje inhóspito quedarían impresos en la memoria, pues la gran mayoría de los proyectos visuales que ha producido el fotógrafo hasta hoy se dirigen a estas partes del mundo.

Raymond Depardon privilegió como profesión el fotoperiodismo, tal vez porque en su vida había tenido suficiente de paisajes bucólicos como para volver a hacer ficción por medio de la fotografía. Protagonista de una vida llena de logros y reconocimientos, el fotógrafo galo es catalogado como el “'el documentalista de la transparencia'', precisamente porque dentro de sus trabajos ha sabido recopilar las verdades de una realidad cargada de información, sin los ornamentos sentimentales ni las distracciones burocráticas.

Su ojo es el ojo del obstinado, del que busca. Sus retratos de figuras políticas, entre las que se incluyen varías fotografías de Salvador Allende durante sus últimos días, la más directa aproximación de Depardon a nuestro país, son ejemplo de una fotografía simple, que privilegia la economía de elementos en desmedro de la fastuosidad de la sangre, las lágrimas o el sudor.

Pero más allá de sus interminables trabajos como fotógrafo de prensa, Raymond Depardon ha sabido, en la actualidad, combinar sus documentales de guerra en países africanos y asiáticos (que incluyen la guerra de Vietnam, los conflictos en Camboya y la guerra de Argelia), con una serie de pequeños caprichos que un ex director de Gamma y miembro estable de la compañía Mágnum puede darle el lujo de cumplir. En los noventa participó en un proyecto nacional llamado D.A.T.A.R, para documentar los paisajes urbanos y rurales de Francia.Fue en ese contexto cuando el fotógrafo galo volvió luego de años a su granja natal para fotografiar los mismos paisajes que fueran sus primeros experimentos de niño.

Al parecer, Raymond Depardon, vivo hoy, no logra despegarse de la primera simplicidad, de una infancia curiosa, abundante y sumamente influyente. La realidad, para él y por medio de sus obras, está precisamente hecha de esas sustancias elementales, de lo verdadero por naturaleza, de una realidad móvil que puede ser más cruda que la más desgarradora de las ficciones.



La fotografía de prensa

Fotografía de prensa: otra manera de informar

por Macarena Álvarez


¿Es posible concebir un diario o una revista sin fotografías? ¿Es posible, siquiera pensar, en una prensa escrita sin imágenes que la acompañen? “Una imagen vale más que mil palabras”, dicen algunos, y más allá de lo trillada y cliché que puede sonar esta frase, no deja de tener algo de razón, y aunque una foto jamás será capaz de reemplazar a un texto, es un aderezo determinante que se ha vuelto prácticamente indispensable en la prensa contemporánea.
Imaginemos por un momento que un periódico se publicara sin elementos gráficos; este sería, sin duda, de mediocre presentación, falto de interés, sin atractivo y, sobre todo, significaría una decepción para sus lectores, quienes ante la falta de colorido se aburrirían rápidamente, en especial si tomamos en cuenta que en el mundo de hoy las imágenes cumplen un rol cada vez mayor.
Junto con el elemento estético, que es uno de los componentes vitales de la fotografía, las fotos de prensa se caracterizan por su cercanía con la realidad, con la intención de mostrar –y demostrar- lo que está aconteciendo en alguna parte del orbe, intentando ser lo más impersonal posible, pues, recordemos que, detrás de un lente, hay una persona con ideologías y concepciones de ética y estética, por lo que no puede ser del todo objetiva.
Otro factor importante de la fotoprensa es el impacto social que pueden lograr, convirtiéndose en un documento histórico, constituyendo, en muchos casos, un metalenguaje muy valioso, que con el paso de los años se puede retomar y reinterpretar, lo que permite descubrir nuevos puntos de vista que van mucho más allá de su aparente desechabilidad. Un ejemplo de esto son las fotos tomadas por el conocido fotógrafo Robert Capa en la Guerra Civil Española, que además de ser íconos en lo que a fotografía de prensa se refiere, también son un importante documento de la precariedad y valentía con que se luchaba en contra del ejército franquista. En el caso chileno, las fotos del terremoto y maremoto que azotó al sur de nuestro país – a la ciudad de Valdivia, especialmente- en la década del ´60, constituyen un importante archivo del trágico hecho, sobre todo si tomamos en cuenta que es el único testimonio concreto de lo ocurrido, ya que, en aquellos años, la prensa chilena no contaba con la tecnología necesaria, y menos en provincias.
La fotografía, es una imagen estática: lo que fotografiamos queda fijo y quieto para la eternidad. La sensación de movimiento, imaginación, el juego entre el realismo y lo abstracto, es algo que el fotógrafo debe ser capaz de crear para lograr una buena comunicación.
Toda la fotografía es, en cierto sentido, un reportaje, ya que capta la imagen que percibe el objetivo de la cámara y el ojo humano, combinando el uso de la imagen como documento y como testimonio; Robert Capa, Henri Cartier – Bresson, David Douglas Duncan, Margaret Bourke-White y W. Eugene Smith son algunos de los fotógrafos que han consagrado su vida a andar con su cámara para todos lados, inmiscuyéndose por donde creyeran que habría una buena noticia que cubrir y/o algo importante por dar de conocer a una audiencia cada vez más sedienta de buenas fotos y, por ende, del bueno y mejor periodismo.


Foto 1: Margaret Bourke-White
Foto 2: W. Eugene Smith
Foto 3: James Natchwey
Foto 4: Robert Capa

Exposición

Revisitando la exposición Fotografía de Prensa 2005
Un paseo con olor a fritura

Por Paulina Roblero





El otro día sin querer fui a una exposición que ya había visto, el otro día sin querer me encontré con algunas de las mismas fotos que me habían gustado, el otro día a propósito me fui a comprar un café al casino y ahí seguían las imágenes de las que tanto me acordaba. Encontrarme nuevamente con algunas de las imágenes (que fueron galardonadas durante el año pasado por la Unión de Reporteros Gráficos y Camarógrafos de Chile y presentadas en el centro de Santiago) expuestas desde la semana pasada en el casino de Periodismo de la Universidad de Chile en la comuna de Ñuñoa, se ha convertido en la visita menos glamorosa pero más realista que he presenciado.

La iniciativa de esta muestra vino de parte del área de cultura perteneciente al Centro de Estudiantes de Periodismo con motivo del aniversario del Instituto de la comunicación e Imagen. Gracias a ellos es probable que muchos alumnos podrán presenciar por primera vez una muestra fotográfica que pretende reunir los mejores momentos noticiosos del año, pues cada una de las im
ágenes presentadas en la pared del casino fueron y son parte de la historia de nuestro país: lo que captura la cámara trasciende del tiempo, va más allá de la memoria y se instala en la configuración de nuestro futuro en base a lo que hacemos en el presente y lo que fuimos en el pasado; las fotografías no nos dejan olvidar.

Junto a la mirada que sig
ue cada una de las imágenes hay una serie de elementos distractivos pero que graciosamente acompañan el recorrido visual. Los gritos de gol celebrados por los partidos del mundial, los gritos de rabia emitidos por la “tía del casino” y para que decir el olor a fritanga que hay en el ambiente, son la compañía bizarra que te invade una vez que comienzas a caminar.

La muestra presentada en el casino se sitúa en una blanca pared y en ella recopila solo algunas de las más de ciento cincuenta imágenes elegidas para ser presentadas en la exposición original, pues cada año participan alrededor de unas dos mil imágenes y más de cien profesionales.

Fotos con sabor a completo

El trayecto es corto pero simpático, lindo pero rústico. Hay millones de adjetivos que se me vienen a la cabeza a la hora de pensar en cómo explicar lo que es revisitar en una forma completamente distinta las mismas fotografías que pude ver en el edifico de Telefónica el año pasado. En primer lugar, se aprecia el esfuerzo de tratar de
hacer algo innovador en un lugar que no se destaca por su estilo. En todo caso, no creo posible definir de otra manera lo que es estar donde uno siempre está pero con vistos posters en las paredes... pero haré un esfuerzo por ilustrar lo que ha significado estar ahí: digamos que es como cuando le cambias el orden a la pieza: en el fondo sigue siendo lo mismo pero te gusta igual. Y, en segundo lugar, se le quita todo aire de solemnidad y seriedad que implícitamente se le atribuía estando en tan soberbio edificio en la exposición original. La visita en el casino se transforma en un acto casual, menos formal y más humano, y por ello lamento que sea tan breve la muestra; no es que den ganas de estar tres horas en un espacio pequeño y lleno de gente que esta haciendo cualquier cosa menos mirando las fotos, pero para los que gustan de estas instancias da gusto que se habiliten espacios poco usuales para entretenerse un rato y salir de la característica neura que hay el ambiente.

Casi como una experiencia surrealista, los sentidos son más vivos que nunca: ves a Gladys Marín en medio del olor a p
escado frito; te ríes de Ricardo Lagos mientras te gritan que salgas de al medio (no te diste cuenta que con tu cuerpo no dejas ver a varias personas el partido de turno); Te emocionas con las imágenes de los transplantados mientras vas a dejar la bandeja del almuerzo a su lugar. Te quedas pegado con los vivos colores del Circo Teatro de Andrés Pérez mientras contabas las monedas para comprarte un completo... de ésta y muchas otras formas es posible acercarse un poco a la labor del fotógrafo de prensa, un trabajo quizás ignorado o no tan valorado como suele serlo un periodista. El ambiente caótico que sin intención alguna rodea la muestra del casino, se convierte quizás en el mismo escenario y le da, la misma significación a la labor del fotógrafo: estar en medio de un “hábitat” que no cesa de existir en medio de vida y movimiento, mientras que uno, el observador se encuentra solo y estático tratando de captar un momento.

El trabajo del reportero gráfico muchas veces pareciera que pasa por desapercibido pero en el fondo siempre es clave a la hora de retratar la realidad. Más que menospreciados, los fotógrafos muchas veces se encuentran tan encima de los hechos que terminan por ser consumidos por ellos. Su labor es la de guardar o registrar lo que muchos jamás podrían presenciar si no fuera por su trabajo. El Salón nacional de fotografía de prensa, donde quiera que se presente, es la oportunidad de valorar la imágen fuera del contexto periodístico que muchas veces la empaña.






Entrevista

Ricardo González
fotógrafo La Nación

Dentro de un medio los fotógrafos somos libres de fotografía lo que queramos, pero no somos libres de mostrar lo que queremos”

Ricardo González, con más de diez años de trayectoria en la fotografía de prensa, ha presenciado los acontecimientos más importantes de la contingencia nacional. El año 2003 fue premiado en el Salón Nacional de la fotografía de prensa, ahí obtuvo mención honrosa en el área de cultura y tercer lugar en reportajes de la vida diaria. Actualmente trabaja en el diario La Nación y desde allí se relaciona con la luz y los diversos hechos noticiosos que diariamente suceden en nuestro país.

por Stephanie Servello


¿ Cuándo se inició tu gusto por la fotografía?

Desde pequeño siempre me gustaron las fotografías, cada vez que alguien quería tomar una foto yo me ofrecía como fotógrafo, pero nunca lo vi como una profesión. Hasta que por esas cosas del destino hizo un viaje a una reserva forestal del sur del país, fue un viaje que realmente me marcó. Ahí tomé algunas fotografías y la verdad es que me gusto mucho eso de poder recrear escenas, ser tú el que tiene el control de la situación. Creo que desde ese viaje mi gusto por la fotografía aumentó, he hizo que pensara en dedicarme a eso de manera profesional, bueno y aquí estoy (ríe).

¿Por qué eliges la fotografía periodística?

Es cosa de gustos. Para mí siempre ha sido mucho más entretenida la fotografía periodística que la pasan laspublicitaria. Siento que a través de la fotografía periodística puedes estar en el momento preciso en el que cosas, puedes recrear un momento importante y creo que en la publicidad eso no se logra.

Aparte del trabajo que realizas en La Nación ¿tienes otras actividades relacionadas con la fotografía?

Sí, realizo otras actividades en forma paralela a lo que hago en La Nación, como se diría en buen chileno “pituteo”. Además siempre trato de combinar mi trabajo con ciertos intereses personales, pero siempre por el lado de la fotografía periodística, nunca he buscado hacer fotografía de autor, porque no me llama la atención. Lo que si me llama la atención es la naturaleza y cada vez que tengo tiempo fotografío paisajes y cosas por el estilo, esas es una de las cosas que me gusta mucho.


¿El fotógrafo nace o se hace?

Yo creo que nadie nace sabiendo, a veces las oportunidades se presentan y tú las tomas. Muchos llegan a esto por casualidad, sabiendo sólo lo básico y con la práctica te vas formando. Te puedo asegurar que al principio te pegas muchos porrazos, incluso te llegas a cuestionar si es que realmente sirves para esto, pero a medida que pasa el tiempo vas aprendiendo y te vas encantando con la fotografía. Si nunca te llega a pasar eso, quiere decir que esto no es lo tuyo.

¿La creatividad es un factor importante dentro de la fotografía periodística?

La creatividad siempre es bienvenida en toda índole de cosas, marca diferencias. Yo siempre trato de serlo, por ejemplo utilizando los detalles que no siempre están a la vista, pero que de igual manera son atractivos. De todos modos la creatividad depende del tiempo que tengas y de los temas que tengas que tratar, pero a mi juicio uno siempre debe tratar de innovar.

¿Qué es lo que pretendes lograr con tus fotografías?
Yo siempre al fotografiar, pienso en las personas a las que les quiero entregar la información. Me encantaría que ellas pudieran vivir las mismas sensaciones que yo tuve al momento de capturar una imagen.

¿Cuáles son esas sensaciones?

Cada vez que fotografío pienso en que estoy plasmando en una imagen un momento histórico, muchas veces ha sido así. Es una sensación muy gratificante saber que tus imágenes pueden ser reflejo histórico de un momento determinado y me encantaría que las personas pudiesen tener la misma visión y no que crean que las imágenes se ponen en los diarios sólo por que estéticamente se ven bien o les dan color a las páginas, es algo que va mucho más allá.

¿Cuál es la diferencia entre la fotografía de prensa y otro tipo de fotografías?

La diferencia va en el ritmo. La fotografía de prensa es un trabajo que constantemente cambia, lo que ayer era interesante o necesario fotografiar hoy ya no lo es. Todos los días pasan cosas diferentes que llaman, en mayor o menos medida, la atención del público, eso hace entretenido mi trabajo, sin desmerecer el de los demás. Cuando tu te enfrentas ante una situación debes estar siempre alerta, saber donde estas parado y principalmente qué es lo que quieres obtener. Es un trabajo que necesita que estés a diario con todos los sentidos puestos en él.

¿Cuáles son los criterios de selección de fotografías dentro de un medio de comunicación, en este caso del diario La Nación?

Una de las cosas más importantes es la ideología o la línea editorial del medio para el que trabajas. Las fotografías siempre pasan por un filtro que depende de varios factores, como qué es lo que quiere mostrar el diario, el impacto, la novedad, entre otras cosas. Muchas veces sucede que aquellas fotografías que tú quieres que se publiquen no ilustran totalmente la noticia, por lo tanto no se publican. Esto depende de los factores que ya mencioné. Dentro de un medio los fotógrafos somos libres de fotografía lo que queramos, pero no somos libres de mostrar lo que queremos.

¿Cuáles son tus proyectos a futuro?

La verdad es que siempre hay proyectos, de hecho todos los días puede que salga algo nuevo. Yo prefiero no contarlos hasta que este seguro de que puedan concretarse. A mi me gusta vivir el presente, es lo que más tengo a mano para poder disfrutarlo, del futuro uno nunca está seguro, claro que si se presentan buenas oportunidades las voy a tomar. Por el momento pretendo seguir trabajando en el diario y seguir haciendo una de las cosas que más me gusta, fotografiar


Todas las fotografías son cortesía de Ricardo González

martes, junio 27

Análisis de Medios

La Fotografía como Noticia

por Hugo Valencia

Los medios de comunicación y en especial la prensa escrita se han constituido desde sus inicios como referentes informativos de la actualidad y la contingencia. El rol del periódico ha sido cada vez más claro orientado al plano de la trascripción de contenidos. De todas formas el plano de la interpretación y la opinión aún no abandonan las páginas de los diarios, sí han estado supeditados a columnas, editoriales un poco más aisladas durante las emisiones de lunes a sábado.

En cambio, pareciera que los papeles se invierten una vez que arremete la versión dominical. Es por medio de reportajes o profundización en aquellos que temas que fueron relevantes durante la semana, en donde acuden las versiones y los postulados provenientes de los columnistas o críticos de cada medio de comunicación. Las puertas se le abren a políticos, filósofos, periodistas o especialistas que vierten las más subjetivas aseveraciones en torno a las causas y consecuencias de un determinado tratamiento noticioso.

En relación a lo anterior, dos grandes consorcios dominan el espectro macro de la prensa escrita nacional. El grupo COPESA y el conglomerado de EL MERCURIO son los dos ejes a analizar desde la perspectiva de cómo las noticias arremeten en el inconsciente de cada consumidor. Es en esta intención de informar en donde cada elemento constituyente del diario será relevante al momento de entregar la notifica desde el punto de vista más completo posible.

Dentro de este marco la fotografía en prensa es un punto de relevante importancia a la hora de graficar aquella información que ese esta exponiendo. Las imágenes le entregan veracidad a lo informado, lo sustenta, es posible no sólo leer la noticia, sino que también verla. Sin embargo, muchas veces las fotografías son de archivo y tienden a desvirtuar lo que se esta contando. Echémosle un vistazo al diario El Mercurio y La Tercera:
La portada del diario El Mercurio utiliza más bien la fotografía desde el plano descriptivo, no hay una correcta concomitancia entre el titular y lo que se esta exponiendo. Los titulares son la noticia en sí misma, en especial en la portada, pero acá las imágenes se organizan como propios subtitulares, es decir, son ellas mismas las que entregan la noticia, de hecho se ve ausencia de títulos referentes y sólo se ven acompañadas de espacios a pie de paginas descriptivos.
Ahora bien, en la plana superior las noticias escritas presentan a las figuras en planos medios y primeros planos que intentan identificar a los personajes. Un punto característico de El Mercurio es esa identificación en los textos de la plana superior, son informaciones propias de personajes y es necesario conocer de quién se trata.
En el caso de La Tercera su portada, si bien presenta una imagen en el centro de ella no es la noticia que le da la característica a la emisión, es decir, y al igual que en el análisis anterior, no hay relación entre el título principal con la imagen correspondiente.

En la diagramación del periódico los subtitulares se ubican rodeando esta imagen que en términos de prensa vendrá a constituir una información neta por sí sola
Entonces, una cierta parte de estos espacios noticiosos se apoyan en imágenes más explicativas o que caracterizan el tema que se esta informando, así por ejemplo, y como la fotografía lo demuestra, la victoria de un equipo de fútbol, en prensa queda representada con la jugada de uno de ellos, así como las pericias en un accidente se evidencian con un carabinero presente en el lugar de los hechos. Por lo general las portadas de La Tercera tienen una salvedad y es que en el sector de espectáculos, noticias muy relacionadas con personajes y sus historias, tiene a retratarse el protagonista de la noticia.
Ahora bien, desde el plano noticioso, desde el interior del diario, las fotografías tienen un carácter más de acompañar. Hay que dejar en claro que en la prensa escrita es precisamente eso, lo escrito lo que prevalece.

En El Mercurio son claramente identificatívas, es decir hay una utilización del evento en sí o alguna fotografía que acelere la comprensión de que es lo que se esta tratando en el desarrollo. Gran importancia tiene ellas cuando hablamos de manifestaciones, algún accidente o suceso aislado, sin embargo cuando se trata de opiniones vertidas por algún personero de gobierno o expresiones proferidas por alguna personaje, se aplica el retrato. Esta herramienta El Mercurio la usa para otorgarle cercanía y verdad alo que se esta imprimiendo, de hecho la misma utilización del color hace que haya una identificación mayor con uno u otro personaje. Las noticias más potentes y relevantes de la agenda tienden a ser impresas en ese formato, siempre y cuando no haya contrapunto con alguna señal publicitario que por lo general utilizan variedades de cromas.

Si bien los cánones que se sortean en los diarios de circulación diaria no son muy abundantes, ahí algunas características que hacen de cada publicación algo único. En el caso de La Tercera el abuso de imágenes colman las primeras páginas del periódico, sin embargo con su avance no son más de una la que se presenta como protagonista pero es mucho más metafórica, es decir, tiene que ver más con el contexto con la temática sobre la cuál se sustentan el relato. El uso del retrato es más identificable con las columnas en donde se vierten breves noticiosos. Las informaciones principales dejan que los titulares el desarrollo sean las reales estrellas de la página respectiva.
En consecuencia cada imagen será una noticia, pero por lo menos en la prensa jamás serán un régimen completo sino se apoyan en el texto respectivo que le corresponda.